viernes, 16 de mayo de 2008

DISIDENCIA


Bajo las escaleras de la casa de mis padres de forma arrítmica. Llego al rellano, abro el portal y ¡¡¡puta mierda!!! El enorme y jodido Sol me quema los ojos. Medio ciego recupero la orientación (a veces pienso que nací con un GPS metido en el culo, justo al lado de la sección de almorranas) y recobro mi rumbo original. He adoptado una marcha bastante aceptable y nada ni nadie me impiden mantenerla. Aún me quedarán entre 4 y 5 minutos para llegar a mi destino mientras el ruido de la escasa calderilla de mi bolsillo trasero del pantalón, el crujir de la arena bajo mis zapatillas de raid y el estruendo de la asquerosa carretera me acompañan. En dos minutos habré llegado a mi destino. En mi boca se mezclan los sabores de la sangre provocada por la muela del juicio (saliente y porculera) y las pastillas de aliento fresco para combatir la halitosis matinal. Mi cabeza empieza por fin a despertarse y despejarse; me da los jodidos días, me hace un corte de manga y escupe sobre mi escaso ánimo para el día de hoy.
Palpo mis bolsillos en busca de mi billete, pues estoy a cuatro metros de la entrada del cercanías. En la puerta un orondo repartidor de periódicos gratuitos habla alegremente y sonríe a la mujer que tiene a su lado (grito de rata a la cual están cortando los genitales con un cuchillo de untar mantequilla de punta roma, mohoso y sin afilar) y con la que, sin lugar a dudas, desea aparearse. ¿De que coño se reirá el muy cretino? ¿Han encontrado acaso cura para el cáncer? ¿Regalaban muestras de mamadas con la edición de hoy? Hago un esfuerzo por olvidar esta patética muestra de alegría sin sentido. Bajo las escaleras y me sitúo en el andén justo delante de donde se abrirá una de las puertas.
Tras dos minutos de espera, algo de bullicio y bastantes pensamientos homicidas respecto a las energúmenas que sentadas en un banco tras de mi, gritan mas que hablan (su muy interesante conversación sobre el hijo de una de ellas y lo excelentísimo que es está provocándome cagalera, que dicho sea de paso sin ningún tipo de arrepentimiento o piedad depositaría sobre ese amago de abrigo de piel de visón). Llegada del tren. Puertas abiertas, carrera hasta el asiento mas próximo sorteando a intrépidas y acrobáticas ancianas, empujando con sus enormes bolsos. Objetivo conseguido, 15 minutos de relax antes de entrar en clase. Sentado placidamente empiezo a dormitar y lujuriosas escenas invaden mi mente.
Disfrazado de clown hago un Ménage à Trois con Sara y Maria, las cuales van vestidas a su vez de lencería con encajes blancos y negros. Arrodillado tras Sara embisto con fuerza mientras que Maria tumbada frente a nuestra amiga...-¡Jooo, kari, llamate tu al Yoni pog ke yo passso tia y como le bea al final ba a aber mobida, sabes, ¿no?
¡Joder, su puta madre! ¡Maldito transporte urbano y jodido sistema educativo!
Abro los ojos despojándome de los últimos vestigios de sexo imaginario que he tenido en 5 horas para ver quien ha sido el engendro follaperros que ha soltado semejante perla literaría en un tono tan sensual y un volumen suficientemente alto como para sacarme de mi oasis sexual.
Mmmmm, lo imaginaba: zapatillas de marca, vaqueros multibolsillo, sudadera tan alegre como un puto árbol de navidad... Junto a el se encontraba la destinataria del mensaje: pelo liso castaño, cortado a la altura de los hombros, grandes ojos marrones, suaves labios, la arquitectura de su rostro y el perfil de su nariz eran perfectos. Durante 3 segundos he estado locamente enamorado. 3 segundos hasta volver al tren. La especie humana es cuanto menos graciosa (por suavizarlo un poco). Si el amor normalmente es ciego, en este caso, como mínimo ha de ser gilipollas. ¿Puede alguien explicarme que hace semejante criatura celestial con alguien cuyo test de IQ sería superado con creces por el de un macaco con síndrome de Down y lobotomizado? -¡Venga kariiii, no seas así tu tampoko, si lo ha hecho sin querer, si no pasa na'!
¡Vaya, que sorpresa! ¡Estamos de enhorabuena! ¡Dos gañanes por el precio de uno! Frustración, risa, ira...¿cuantas cosas pueden sentirse en un solo instante?
Mi parada, por fin llegaré a clase y tranquilamente podré centrarme en los ordenadores. Sencillos, fríos, lógicos y precisos. Aún sin salir de la estación, ya me he cruzado con tres personas fumando tranquilamente ante la pasiva mirada del resto de viajeros y a un grupo de 4 vigilantes de "seguridad" acosando a un inmigrante africano que vendía en el Top Manta.
¿Por que he llamado a esta entrada DISIDENCIA? Sencillo, por que disido de todos vosotros pandilla de bastardos. Disido de vuestra elegida ignorancia. Disido de vuestra heredable estupidez. Disido del puto egoísmo que os sostiene. Disido de vuestra hipocresía. No me he levantado con el pie izquierdo, no pretendo enseñar a nadie ni mucho menos salvar el mundo (de momento, al menos, estando yo solo). Tan solo estoy cansado de la mierda que queréis que escuche, de la mierda que se supone debo leer, de la mierda que hacéis de esta vida. ¿Sabéis que? Con gusto compraría una avioneta y tiraría desde ella millones de palancas. ¿Para qué? Sencillo, para sacarme la bota de vuestro culo. Estáis avisados.

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